La primera regla del Cielo,
Queridos Amigos,
Bienvenidos a “Abandonando las Sombras”
En los últimos días una frase que aún no recuerdo bien si me la menciono alguien, o la leí en algún libro ha venido a mi mente con insistencia. “La primera regla del cielo es el orden” Es una frase que envuelve más de una paradoja. Cuando me refiero a ‘cielo’ no hablo de aquel lugar lejano al que se nos ha prometido iremos algún día – eso en concordancia a la religión que practiquemos – Me refiero a este momento presente en el cual podemos hacer de nuestra vida, día a día un cielo constante en el cual aún cuando tengamos tribulaciones, dudas y desencantos podemos vivir en gozo que nos permita ver que “Sin importar por lo que estemos pasando, esto también pasara.”
Cada vez que esta frase ha saltado a mi mente he mirado a mi alrededor para asegurarme que mi casa se encuentra limpia, ordenada y que cada cosa esta en el lugar que corresponde; pero por mucho tiempo no he ‘mirado realmente.’ He apreciado mi casa, pero no he observado ese templo sagrado que alberga mi espíritu, en el cual cada cosa deberá estar en su lugar para dar espacio a lo nuevo, a lo importante y a la conexión que debe habitar en uno mismo. He procurado ignorar la comida que pongo en mi estomago. He procurado no mirar las enmiendas y encomiendas delegadas en otras personas. He preferido ‘creer’ en la voz de los demás que en mi propia voz interior.
He sido negligente conmigo misma al descubrir las cosas que no deseo, siendo consciente de lo que no me gusta… pero en ningún momento he establecido lo que deseo o me gustaría. Me he perdido en tantos anhelos y deseos que ni siquiera me he ocupado en prestar atención a mis actos. He venido siendo tan desordenada conmigo misma que he venido ‘regalando’ mi poder al no basar mis decisiones en el amor incondicional que se alberga en mí. He preferido ofrecer confianza que no he sentido ni siquiera por mí misma. He dado lo que no tengo y ha generado un gran caos en mí día a día.
En ese momento escucho mi voz interior que me dice: Levántate, toma tu nuevo diario. Sí! Ese que has recibido por Nochebuena y escribe lo que necesitamos compartir. Me cuesta escribir, mi brazo esta pesado y mi visión borrosa; cuando las primeras palabras aparecen contundentes. “¿Eres consciente que estás jugando un juego? ¿Eres consciente de tus verdaderas intenciones al tomar esta decisión? ¿Estás conforme con las consecuencias? ¿Estás clara en tus expectativas?” Se presentaban preguntas simples pero contundentes. Era una escritura rápida en la que los pensamientos venían más rápidos que mi habilidad para escribirlos. Mi respuesta fue sencilla pero temerosa. “Es lo más conveniente. Lo he analizado económicamente, además podré tener todo el apoyo que necesito para continuar con mi plan. Estoy haciendo lo que se me ha encomendado.” En ese momento fue como si una fuerte risa que destrozaba mis tímpanos se escuchara en el silencio de la noche… una risa acompañada de la frase “¡Sé honesta!”
“Yo-balbucee- Yo, quiero volver para demostrarles a todos los infelices que me lastimaron que soy más fuerte que ellos. Yo he crecido para convertirme en una mujer fuerte, adinerada y poderosa. Yo voy en busca de atención, quiero ese amor y respeto que me fue negado. Yo quiero que se den cuenta que soy mucho más de lo que ellos creyeron que harían de mi. Yo quiero que se den cuenta que no soy esa ‘niña’ indefensa con la que podían jugar a su antojo. Yo quiero que vean mi poder y conozcan mi venganza.” Esa había sido mi respuesta, en ese momento mi voz tomo control de la situación nuevamente. “Dime algo de acuerdo a tu respuesta quien está tomando la decisión. Además dime cuales son las causas reales de tu decisión. Yo se que eres fuerte, poderosa, valiente, eres simplemente increíblemente talentosa… pero son esos talentos los que realmente te conducen a ese camino. ¿Es la voz del Espíritu la que estas siguiendo realmente? ¿Tu realmente crees que un ser tan puro te comandaría a buscar revancha?” Las preguntas que acompañaban al análisis venían como dagas a descubrir las vendas de mis ojos. Eran como dagas que limpiaban la cera de mis oídos para permitirme escuchar la verdad.
No podía continuar necesitaba un vaso con agua. Yo necesitaba respirar, incluso salir corriendo de la casa para recibir aire puro limpiándome el rostro de las lágrimas que empezaban a brotar. Al retornar a la mesita donde estaba mi cuaderno no pude más que continuar ‘pelando las cascaras de la cebolla’ para poder llegar a la verdad que se encierra adentro. “Yo estoy tomando esta decisión por las razones equivocadas. Yo estoy insatisfecha con la ciudad donde vivo porque nunca investigue si encontraría las actividades que me atraen, ni las personas con las cuales me gustaría interrelacionarme. Yo quería hacerme creer a mi misma que estoy ‘sola’ pero no es así porque esa sensación de abandono no habita más en mí. Yo estoy consciente que esta no es la ciudad para mí pero tampoco es esa a la cual me iba con una ‘agenda’ basada en el miedo y la desesperación… Aún así tengo que cumplir yendo porque he empeñado mi palabra, me he comprometido y ofrecido cosas que ahora no quiero cumplir porque no están en mi darlas… porque mi vaso esta vacio.”
Estas en lo cierto al decir que tu vaso está vacío. Tu vaso está vacío de lo que intentas dar pero está lleno de otras cosas. ¿Te das cuenta? “¡Sí, me doy cuenta que mi vaso está vacío! Lo he venido llenando con rabia, dolor y desdicha. He perdonado a los demás pero aún no me he perdonado a mi misma… Como podría hacerlo si soy incapaz de reconocer mis errores y tengo miedo que tu no me ames más cuando reconozca que mi ‘adicción por perfección’ no es más que una máscara cubriendo la idea de no ser ‘lo suficientemente buena.” Te das cuenta tengo miedo-dije casi susurrando. Tú conoces mis secretos, mis errores y mi alma. Mis deseos, buenos y malos. ¿Aún así puedes amarme? Respóndeme; Tu que eres omnipotente, el Gurú de gurús. ¿Aún a pesar de mis defectos puedes amarme?
La respuesta fue mucha más de lo que Yo hubiera podido esperar. Mi amor no está basado en quien intentas ser o como es que te comportas. Yo te amo como eres. “Nada de lo que otros te hicieran o tú te hicieras a ti misma ni nada de lo que otros te hagan o tú te hagas ti misma cambia mi amor por ti.” Esa es la respuesta de mi voz interior pero como saber si mi Ser Superior me puede amar aun a pesar de mis errores, mi frustración y mis miserias. ¿Puede en verdad amarme? Tú eres sorda cuando quieres negarte la felicidad, y más aún el perdón.
Esa voz que viene de tu interior no es más que mi propia voz. Tú y Yo somos uno solo. Tu eres mi creación perfecta, como tal solo quiero verte completa como lo que eres un ser de luz. Te respondo en palabras simples. ¿Recuerdas la conversación de esta tarde con tu hijo? “Sí, recuerdo que me decía que el no es ‘bueno’ porque muchas veces desobedece y se deja controlar por su ‘Espíritu travieso’ que lo pone en problemas conmigo.” ¿Cual fue tu respuesta ante su comentario? No te quedes en silencio porque la recuerdas claramente, vamos escríbela…
“¡Tal como eres mi niño… Tú eres perfecto! Yo te amo como tú eres, no te cambiaría por nada ni nadie. Yo estoy consciente que das lo mejor de ti en tus acciones. También soy consciente que a veces eres un poco sordo, de pronto si eso cambiara todo podría ser mucho mejor y nuestros “espíritus traviesos’ no nos controlarían tan seguido. Aún así tal como eres tú eres perfecto. Tú eres mi hijo amado, y mi amor por ti es simplemente incondicional.” Luego lo abrazaste y besaste transmitiéndole todo tu amor. Acaso no piensas que en mis ojos eres mi pequeña niña, mi creación perfecta, sin importar si podría ser mejor o diferente… sigues siendo perfecta ante mis ojos. ¿Responde esto a tú pregunta?
¡Sí! Ahora entiendo que la casa que quiero ordenar es mi ‘casa interior.’ Mi mente estaba confundiéndome al tratar de prevenir el futuro controlándome a través del temor de lo económico. Mi orgullo estaba siendo una máscara al no permitir que mi temor al rechazo me limitara en perdonar mis errores. Asimismo la culpa por haber empeñado mi palabra irresponsablemente hacia que mi vergüenza me limite en decir “Cambie de idea, o no puedo cumplir con lo pactado hagamos un nuevo arreglo.”
Mucho más aún mi corazón estaba siendo encerrado en el deseo de la reivindicación – la venganza – disfrazada de justicia. Ahora entiendo que en este momento me has ayudado a ordenar mi corazón para entender lo que quiero pedir en este “nuevo comienzo” en lugar de lo que no deseo pedir. Mi liberación de los yugos de la reivindicación ha sido desatada al no solo abandonar la sombra de compromisos efectuados en el momento equivocado, pero también al integrar la ‘sombra de mi niña interior.’
Esa niña que fue abandonada, maltratada, desprotegida por otros. Pero no solo extraños la han maltratado sino también Yo misma al negarle la oportunidad de expresarse. Al mutilar u obviar sus temores, deseos y dudas. Yo la he lastimado al ponerla a cargo de una decisión que me corresponde a mí como adulta tomar para de esa manera “Abandonar la Sombra” de la negligencia y convertirla en dedicación.
No comments:
Post a Comment