Queridos Amigos,
Bienvenidos a “Abandonando las Sombras”
Estamos a punto de empezar un Nuevo año, bajo la percepción de que el mundo sufrirá un cambio dramático, que quizás algunos países desaparecerán, todo eso, basados en el calendario Maya. Yo pienso que el mundo sí cambiara en el sentido que aparecerán “Los guerreros de la luz.” Aquellos que dejen salir su abundancia y compartan los talentos que vienen llevando dentro de si desde que nacieron – somos todos, pero cuando lleguemos a aceptarnos como portadores de esa luz infinita y divina nuestros temores de juicio y soledad se desvanecerán!
Yo he pensando acerca de mis intenciones para este nuevo año. He pensado acerca de las cosas que me gustaría cambiar en mi cuerpo, en mi casa, en mi trabajo, en mi maternidad. También he pensado en como quisiera crecer, si quisiera practicar Yoga cada día, o despertar cinco de la mañana para poder orar y meditar en silencio – podría hacerlo pero luego necesitaría una siesta a las diez de la mañana por que mi energía se disuelve entre preparación de comidas y ordenadores. Sin embargo he pensado mucho más hacia donde me gustaría ir, si debería cambiarme de ciudad, de país, de continente.
En ese momento que las interrogantes me acosan, que los planes se deshacen y nada cuadra de la forma en la que desearía… hago lo único que podría darme un poquito de paz; busco en mi cabeza alguna idea que me traiga sosiego y una frase salta a mi mente… “El arte de la paciencia es pedir una cosa a la vez.” Volteo como buscando de donde viene ese pensamiento, esa voz, me toma un momento pero me doy cuenta que viene de mi. Yo estoy pidiéndome a mi misma tener paciencia, y sobre todo entender que el arte está en pedir una cosa a la vez. Interesante!!
Si la paciencia se basa en esa idea, que es lo que debería pedir primero, que es lo que necesito desesperadamente alcanzar – mi mente se pone en blanco – solo algo viene a mí como roció fresco sobre mis mejillas, ‘Un Nuevo comienzo.’ Todo lo que necesitas es un nuevo comienzo.
Yo quiero un nuevo comienzo, Yo quiero desprenderme de la idea que mi cuerpo esta desgastado, que he desperdiciado mis recursos, que me siento mutilada, que he gastado demasiado tiempo en ganar fuerzas, que no se si aún me quedan agallas para empezar de nuevo. Yo podría comenzar de nuevo, si tan solamente pudiera dejar de pensar que mis debilidades son muchas, si a alguien le interesaran mis publicaciones, si es que solo me engaño a mi misma para no sentir que mi vida es poco interesante.
Entonces escucho la voz nuevamente, ‘Mujer de poca fe; cómo es posible que puedas iluminar una habitación sin darte cuenta, como es posible que cuando hablas las personas guarden silencio ensimismadas en tus predicamentos, y a ti solo te preocupa el tiempo… Has dejado ir el pasado a consciencia, no te aterroriza más, y el grillete que te contenía de dar el siguiente paso ha sido desprendido de tus pies y aun así crees que no es suficiente haberte tomado tu tiempo para descubrir que el presente es lo único real. Te das cuenta que cuando dejas de preocuparte por el futuro todo camina en concordancia, porque te permite disfrutar el hoy. Allí está tu nuevo comienzo, en hacer un cambio consciente desprendiéndote de la ansiedad del futuro.’
Yo siento como si el rocío se hubiera transformado en un balde de agua fría que me ha bañado de cabeza a pies, y reacciono al escuchar a mi sabiduría interna, a esa voz que conoce más que yo, que siempre está allí atenta esperando mi llamado. Yo me doy cuenta que al reconocer mis talentos, mi confianza crece, acepto que puedo darles un mejor uso al compartir que al esconderlos por temor al juicio. Yo quiero conscientemente dejar de correr mientras aprendo a caminar.
Yo quiero pacientemente pero con determinación y perseverancia transformar mi presente en un tiempo placentero, sin la ansiedad del futuro, ni los grilletes del pasado. Yo descubro que si me escondo bajo la sabanas de la ansiedad lo único que pasa es el tiempo porque las lecciones siguen allí esperando ser aprendidas o recordadas. Yo reacciono a la ansiedad, a la incertidumbre con una sola acción, un respiro profundo que llega hasta el final de mi caja torácica y una exhalación aun más delicada que sale desde la punta de los dedos de mis pies a través de mi boca, llevándose consigo toda mi desesperación y la neblina que agobia mi mente.
Yo decido conscientemente que la sombra del futuro que me acecha cada vez que le doy permiso a la ansiedad para entrar a mi mente, convierto a mi mente en la loca de la casa, donde los gritos, la desesperación y el llanto son los primeros invitados a la mesa – junto con los postrecitos que no hacen nada más que aumentar mis ‘llantitas’ en el estomago, porque el vacio que me deja mi voz interior es tan grande que ni un litro de helado la puede llenar… y entonces reacciono.
Yo me doy permiso para ser libre, consciente y gozosamente aceptar escuchar la voz que llevo dentro, esa voz que me dice que Yo estoy en control de mi vida, que lo que Yo desee me será concedido, y que la energía de la luz está conmigo para que juntas abandonemos la sombra de la ansiedad, el miedo y el dolor. Yo la escucho decir una vez más, ‘Se paciente, se generosa, y sobre todo confía. Confía que en ti esta la respuesta para tu tranquilidad.’ Sonrió, y le doy las gracias por estar allí aun cuando yo aun no he “Abandonado las Sombras.”